silos

PÁRROCO: Pbro. José de los Ángeles Cárdenas

VICARIO: Pbro. Javier Albeiro Carrillo Carrillo

EMAIL: pbrojc@hotmail.com

FAX: 5676000 – 5676001

 

 

HISTORIA

Como es de notar, esta parroquia desde sus primeros signos de vida, a tenido algunos inconvenientes en cuanto a guardar memorias importantes para la feliz recordación de cómo fue en sus primeros días la erección de esta antiquísima población. El hecho que marca que no se tenga información de los primeros 100 años de vida espiritual, es la consumación en llamas del archivo que se guardaba en la casa cural, que lastimosamente se quemo, como más adelante se nos va a referir esta pequeña investigación.
Esta parroquia tiene sus límites con Mutiscua, Cácota, Chitagá, Babegá, Vetas, Guaca, Santa Barbará y Tona estas tres últimas de Santander del Sur. Es interesante reconocer a esta humilde población como la cuna donde se produjeron las erecciones de parroquias como Mutiscua y Tona (Santander) y se llevaron hacia toda la comarca un grito de evangelización.
En el año 1531, pasó del conquistador alemán Ambrosio Alfinger y virtual fundación de Santo Domingo de Silos en el llano de la cruz. Aquí, permaneció por varios días, después de atravesar con sus hombres, en medio de aterradoras dificultades, por los páramos de Cachira, cerro el Viejo, Tamá, Paramo Rico, Santurban y Mogorontoque de la cordillera oriental.

Acotamos que el nombre de Llano de la Cruz, obviamente no existía en tiempos de la llegada de los alemanes, en este sitio de clima bondadoso y abundante en alimentos, espero a sus hombres rezagados y enfermos, se rehabilito y organizo la continuación de su periplo en busca del lago de Maracaibo, especialmente a Coro.

En 1535, llegaron los primeros misioneros españoles, quienes comenzaron a catequizar a los nativos de los diferentes caseríos, entre los que se contaban los más importantes, Magará, Cáraba, Loatá, Leuta, Cherquetá, Tarabatá, Tutepa, Bábega, Záqueta y Pesquirá. En 1600 por haberse resuelto trasladar el incipiente conjunto de algunos bohíos y casas de bahareque a un lugar más seco y seguro, en este año se dio comienzo al trazado de la plaza y algunas calles igual que a la construcción de la primera Iglesia, de tapia pisada y techo pajizo, en el costado occidental de la plaza, cuya puerta principal miraba hacia el norte, haciendo esquina con la actual salida para Babegá y que durante mucho tiempo este sitio se llamó “Altozano”. Nombre que se le daba a aquella época a los atrios de las Iglesias, es posible que sobre esta riesgosa construcción pudiera promoverse el incendio que se desato el día de Corpus del año de 1637.

Con el traslado que se hizo del caserío situado en el Llano de la Cruz los moradores del naciente Santo Domingo de Silos, se retiraron de los dominios de los Záquetas y ocuparon el territorio de los Magaráes, que en resumidas cuentas, eran quienes ocupaban la planada, donde hoy se exhibe nuestro parque, se yergue nuestro solemne Templo y se goza de modesta casas. En el año 1637 como mencionábamos anteriormente, el día de Corpus Crhisti, un voraz incendio destruyo la pequeña Iglesia de techo pajizo, la desvencijada casa cural, como también un archivo, donde se guardaban los pocos registros que atestiguaban la fundación del pueblo y de la institución de la congregación de la Virgen de la Candelaria, actuaba como párroco el Padre Francisco Jurado, de esta manera se perdió más de 100 años de interesante historia.

Para el año 1644 recae sobre Pamplona y los pueblos vecinos un gran terremoto, el naciente caserío de Santo domingo de Silos, fue destruido casi por completo. No existen unos datos de la cantidad de victimas y perdidas materiales de esta catástrofe. En el año de 1650, vino Fray Jerónimo Mirón del convento de los predicadores de Pamplona, con el fin de fundar la cofradía de la Virgen del Rosario, a petición que hicieran, Don Martin cacique de Bábega; don Juan, cacique de Tapaguá; don Alonso, Cacique de Tutepa: don Pascual cacique de Cáraba; don Felipe y don Marcos, caciques de Perquerá y don Andrés de Loatá. Por los relatos que encontramos en el Libro de la parroquia de Silos, dirigía y organizada gran parte por el Padre Adolfo García Cadena.
Para el año de 1670 el 24 de mayo, visito este pueblo el Señor Maestro Francisco de Sosa Echavarría, visitador general Eclesiástico de las provincias de Pamplona. En 1748 el 15 de abril sin disponer de tribunal inquisitorio por orden del alcalde Don Salvador Cabeza condenan a unas mujeres por hechicería y brujería en la plaza del pueblo.

En el año de 1784 el templo seguía ubicado en el costado occidental de la plaza, fue techado con teja de barro cocido y remodelado al estilo de la época bajo la acuciosa dirección del párroco el presbítero don Andrés Antonio Matta.

 

PÁRROCOS EN SANTO DOMINGO DE SILOS

D. Francisco Jurado 1637
Dr. Martin Ignacio de Larreategui 1655
Fray Antonio Javier de Barrios 1657
José Márquez 1665
Fray Tomas Rincón 1666
Fray José A. Trujillo 1666
Fray Antonio Javier de Barrios 1666
Dr. Ignacio Jaimes Calderón 1681
Fray José de la peña 1983
Ignacio Salcedo y Manrique 1689
Fray José de la Peña 1699
Rodrigo de Arteaga y Velasco 1700
Ignacio Salcedo y Manrique 1701
Miguel Orozco y Carrillo 1703
Juan Camargo 1712
Manuel Guerrero 1755
Martin Ignacio de Larreategui 1756
Maestro Antonio J. de Barrios 1757
Fray José de Márquez 1759
Fray Tomas Rincón 1763
José A. Trujillo 1763
José Antonio Serrano 1766
José Antonio Redondo 1766
Maestro Simón Espinel 1767
D. José A. Trujillo1771
Fray Carlos de los Dolores 1773
Fray Francisco Albarracín 1773
Fray Domingo de de San Jochin 1773
Fray Manuel Hernández 1774
Fray Pedro J. Zapata 1776
Fray Rafael Moreno 1776
Juan José de Nava 1778
Dr. André Geovane Mata 1780
Fray Francisco Ruiz Notre 1782
Fray Manuel Gonzales 1782
Fray Mateo de Herrera 1784
D. José A Trujillo 1785
Fray José Vicente Páez 1789
D. José Joaquín Seguera 1791
D. José F. Ruiz de Cote 1791
Salvador Contreras 1791
D-. Antonio Tadeo Ramón 1796
Dr. José m. Villamizar 1801
Juan de D. Ortiz Monsalva 1801
Dr. Ignacio Gallardo 1804
Dr. José Gregorio Sánchez 1804
D. Luis Buitrago 1808
D. José M. Pompeyo 1809
D. Juan de Dios Barrios 1811
D. Diego José de la Guerra 1815
D. José G. Sánchez 1816
Dr. Zoilo villamizar 1818
Dr. José M. Villapades 1818
Fray José Tadeo Sánchez 1819
Dr. José M. de la parra 1819
D. Antonio Ramón 1819
Dr. Agapito Soler 1819
D. Antonio Ramón 1821
Dr., Silvestre Figueroa 1821
Dr. José Segundo Villar 1821
Dr. Narciso Ruiz 1821
Dr. José Segundo Villar 1822
Dr. Domingo Guzmán Villamizar 1822
Dr. Juan José Nieto 1822
Dr. Vicente Jesús Páez 1825
Dr. Juan José Nieto 1825
Dr. Segundo Villar 1825
Dr. Tomas Quintero 1825
Dr. fructuoso Ortiz 1831
Dr. José M. Villamizar 1831
Dr. Tomas Quintero 1831
Dr. Ignacio B. Álvarez 1831
Dr. Domingo Guzmán Villamizar 1832
Dr. Tomas Quintero 1833
Dr. Rafael Villamizar 1834
Dr. Segundo Ramón 1835
Dr. Rafael Villamizar 1835
Dr. Ramón Ignacio Quesada 1835
Dr. Facundo Rueda 1839
Dr. Ramón Ignacio Quesada 1839
Dr. Fray J. Tadeo Sánchez 1841
Dr. Ramón J. Quesada 1841
Dr. Manuel Rincón 1843
Dr. Ramón J. Quesada 1843
Dr. Cruz Carmen Mora 1846
Dr. Pedro Carvajal 1846
Dr. Ramón J. Quesada 1846
Dr. J. Antonio Quiroz 1850
Dr. Ramón J. Quesada 1850
Dr. Juan Nepomuceno Landazábal 1851
Dr. J. Trinidad Martínez 1851
Dr. Ramón Ignacio Quesada 1851
Dr. J. Trinidad Martínez 1852
Dr. Ramón J. Quesada 1852
Dr. Cayetano Pulido 1855
Dr. Ramón J. Quesada 1855
Dr. Juan N. Landazábal. 1862
Dr. Sixto Mesa 1862
Dr. Hermenegildo Barroso 1862
Dr. Espíritu Santo Quiñones 1863
Dr. Higinio Velandía 1863
Dr. Carlos Patiño 1865
Dr. Antonio Maria Colmenares 1866
Dr. Domingo Ordoñez 1867
Dr. Hermenegildo Bautista 1869
Dr. Juan N. A. Ramos 1870
Dr. Eustaquio M. Roso 1870
Dr. J.J. Becerra 1870
Dr. Casimiro Villamizar 1874
Dr. JJ. Becerra 1874
Dr. Casimiro Villamizar 1877
Dr. Serafín Piñerez 1877
Casimiro Villamizar 1878
JJ. Becerra 1879
Casimiro Villamizar 1880
Serafín Piñerez 1882
Dr. Zenón Mantillo 1883
Dr. Serafín Piñerez 1883
Dr. Juan M. García. 1884
Dr. A.J. Murillo 1885
Dr. Espíritu Santo Quiñones 1895
Dr. Ceudomiro Villamizar 1895
Dr. Raimundo Ordoñez 1898
Dr. Víctor M. Ortega 1898
Dr. José de Jesús Peralta 1900
Dr. Benjamín Castellanos 1902
Dr. Serafín Piñerez 1905
Dr. Diego de la Cruz Rangel 1905
Dr. Avellino cote m. 1906
Dr. Justo Pastor Patiño 1909
Dr. Manuel A. Celis 1910
Dr. Carlos g. soto 1912
Dr. Pablo Sánchez V. 1913
Dr. Andrés Avelino Cote 1913
Dr. Ramón M. Vela. 1914
Dr. Luis Francisco Villamizar 1917
Dr. Manuel A. Celis. 1919
Dr. Gavión Orduz 1919
Dr. Adolfo García cadena 1919
Dr. Elberto V. Bueno 1923
Dr. Pedro Pablo Serrano 1925
Dr. Luis E. santa ella 1925
Dr. Bernardo Helí Granados 1927
Dr. Felipe Martínez 1928
Dr. Luis Felipe Gómez 1931
Dr. Pablo Emilio Suarez 1933
Dr. José Benito Duarte 1938
Dr. Domingo Villamizar 1938
Dr. Pedro José Ortiz 1939
Dr. Lucas Bautista 1940
Dr. Alfredo cala Phillips 1940
Dr. Regulo a. Nossa 1942
Dr. José Andrés Duran 1942
Dr. Jacinto Fiórez 1944
Dr. Domingo Villamizar 1946
Dr. Luis Antonio Díaz 1947
Dr. Lucas Bautista 1949
Dr. José H. Rojas 1951
Dr. Luis Antonio Aguillon 1954
Dr. JesusPrato Avendaño 1962
Dr. Rafael SanchezGarcia 1967
Dr. Rafael Dario Montes 1970
Dr. Jesús Gregorio Rojas Alvares 1971
Dr. José Antonio Montanez 1972
Dr. Rubén Darío Carrillo Gómez 1973
Pbro. José Rosario Bermúdez Pineda 1974
Pbro. Antonio José Rojas Tolosa 1977
Pbro. Avelino Carrillo Rodríguez 1978
Pbro. Álvaro Camacho Amaya 1979
Pbro. Pedro José Rangel 1981
Pbro. Jesús Antonio Bautista 1993
Pbro. Reynaldo Alberto Pinto 1995
Pbro. Ciro Antonio villamizar 2001
Pbro. Gildardo Valderrama cárdenas 2002
Pbro. Víctor Hugo Cruz Celis. 2009
Es tomado del libro “silos asi queremos verte”, por el doctor carlos cabeza quiñones, abogado. Impresiones ángel, pasto en mayo de 2005, pag. 132-136. Y del libro de oro de la parroquia de silos.

 

LO QUE MARCÓ LA HISTORIA DE LA PARROQUIA: “LA CACICA”

Es de resaltar que para este año de 1650 se exhibió la preciosa imagen de la Virgen de la Candelaria, que al verla los naturales, la llamaron “LA CACICA”, en señal de obediencia, vasallaje y muchos creyeron haberla encontrado bajo una campana de ahí que varios personajes la han llamado la Virgen de la Campana. En este mismo año se institucionalizo el día 2 de Febrero como la festividad patronal en honor a la Virgen de la Candelaria, con los ritos y costumbres hasta nuestros días. En la revista unidad católica se dice:
“La macana del cacique tan elegante con la reina y Señora, se conserva con gran respeto en la sacristía, y el día de la fiesta se le adorna lujosamente, y durante la misa mayor la mantienen en alto algunos niños, hijos de familias que guardan con mucho honor, la simpática tradición. Mientras tanto los alfereces han preparado con mucha solicitud las ofrendas que han de presentar la Virgen, conscientes en cera, incienso y aceite etc., todo en cantidad no despreciable, y presentado con gracia. A las 12 m. La música y los cohetes anuncian el próximo desfile de los indios, quienes trajeado a la usanza antigua, sin faltar los plumajes y, los arcos, danzan al son de la música y recorren las principales calles. Adelante un indio, látigo en mano despeja el campo; luego el cacique mayor con la macana histórica, y en pos de esté el grupo más numeroso, la bandera nacional y los azafates con las ofrendas. Después de un breve paseo se dirigen al templo, en cuya puerta principal, el Señor Cura los espera; rocíalos con agua bendita, y los conduce hasta el altar de la Patrona donde recibe los presentes”.
En el año de 1780 gobernaba la parroquia el presbítero Seovans y Matta. Nada interrumpía la monotonía de la vida silera. Numerosas familias españolas radicadas allí, y la población indígena, pasaban la vida en el cultivo de sus tierras y el cuidado de los pequeños hatos pero ya empezaban a soplar vientos de rebelión y en el Perú un iluso descendiente de los Incas, soñaba con restablecer el desmoronado imperio de sus padres. TupacAmarú, tuvo numerosos prosélitos en el continente, y en Silos un cacique que se decía su pariente se adhirió a la causa del Inca, y rodeado de algunos partidarios, dio lectura el bando de Tupac que empieza así: “ Don José Inca, por la gracia de Dios rey del Perú, Quito, Chile, Buenos Aires y continente de los mares del sur, duque de la súper lativa, señor de los cesares y Amazonas con dominio en el gran Paititi, distribuidor de la piedad divina, por el erario sin par. Por cuanto es acordado por mi consejo en junta prolija por repetidas ocasiones, ya secretas y ya públicas, que los reyes de Castilla tengan usurpada la corona y dominios de mis gentes; cerca de tres siglos, pensionándome los vasallos con insoportables gaberas y tributos, sisas, lanzas, aduanas, alcabalas, estancos. Por tanto y por los justos clamores que con generalidad han llegado al cielo, en nombre de Dios todopoderoso, mando que ninguna de las pensiones obedezca enn cosa alguna ni a los ministros europeos intrusos; y solo se deberá todo respeto al sacerdocio, pagándole el diezmo y primicias inmediatamente, como se da a Dios; y tributos y quintos a su Rey y Señor natural, y esto con la moderación debida; y para el mas pronto remedio y guarda de todo lo susodicho, mando reitere y publique la jura hecha de mi real corona en todas las ciudades, villas y lugares y mis dominios, dándonos parte con toda brevedad de los vasallos prontos y fieles para el premio, e igual de los que se rebelaren para la pena que les compete remitiéndonos a jura hecha”.
El Presbítero doctor don Higinio Velandía, era boyacense de nacimiento. No sabemos cómo vino a radicarse en esta diócesis, siendo designado para cura de Silos en 1863. El doctor se encontró con una parroquia de relativa importancia desprovista de un templo capaz, y con entusiasmo ejemplar, emprendió la construcción de la actual Iglesia, amplia llena de luz, con su fachada elegante, pudiendo considerarse en su conjunto este templo, como uno de los mejores de la diócesis. El pueblo que en pocos años había sido capaz de levantar una bella iglesia, revela, junto con una garante, un espíritu emprendedor y enérgico, capaz de grandes cosas. Allí se meció la cuna de muchos hombres que fueron más tarde gloria de las ciencias y de las letras. De Silos se dice que fue lugar de donde salieron muchos sacerdotes que en esta y otras diócesis han dado a la Iglesia muchos consuelos y han sembrado con sus ejemplos y trabajos apostólicos la fe fecunda semilla de la verdad y la fe.
Con caractéres de oro grabaran también los sileros, el nombre del ejemplar sacerdote presbítero don Espíritu Santo Quiñones, quien lego toda su fortuna a la Iglesia, y el don Francisco Flórez incansable bienhechor de aquella afortuna parroquia. Al primero debe Silos la fundación de las cuarenta horas, y al segundo la adquisición de valiosos elementos para el culto.
Es tomado de la revista unidad Católica, Pamplona. Libro a32 pag. 612-615
Investigación realizada por: Diego Alexander Flórez Molina