Excelentísimo.

Monseñor Luis Madrid Merlano

Arzobispo de Nueva Pamplona

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Nacimiento: 27 de octubre de 1946

Sacerdote: 29 de junio de 1971

Obispo: 3 de julio de 1988

Arzobispo: 10 de mayo de 2010

Monseñor Luis Madrid Merlano nació en Cartagena el 27 de octubre de 1946.

Realizó sus estudios de bachillerato en el Colegio de los Hermanos Maristas en Bogotá y luego los estudios de Filosofía y Teología en el Seminario de Cristo Sacerdote de La Ceja (Antioquia) y en el Seminario Intermisional de Bogotá.

Fue ordenado sacerdote el 29 de junio de 1971, y ha ocupado los siguientes cargos: Canciller y Rector del Seminario Mayor San Pío X de Istmina (Chocó); Rector del Seminario Mayor San Pío X de Medellín y Párroco de Santa Margarita en la misma ciudad; Vicario General de Istmina; Director de Pastoral Social y Ecónomo del Vicariato Apostólico de Istmina.

El 24 de mayo de 1988 Su Santidad Juan Pablo II lo nombró Obispo Prelado de la Prelatura de Tibú, recibió su ordenación episcopal el 3 de julio de 1988.

El 18 de abril de 1995 Su Santidad Juan Pablo II lo nombró Obispo de Cartago.

El 30 de marzo del 2010 el Papa Benedicto XVI lo nombró Arzobispo de Nueva Pamplona.

El libro de la vida de Monseñor Luis Madrid Merlano empieza a escribirse un 27 de octubre de 1946 en medio del fuerte sol, la brisa del mar y la arena de las playas que adornan la hermosa ciudad de Cartagena.

Nace en medio de un hogar Cristiano conformado por el matrimonio de José Fernando Madrid Blanco quien se desempeñaba como Contador de la Armada Nacional y Mercedes Merlano de Madrid también contadora, fue el tercero de cuatro hijos; Cristóbal su hermano mayor actualmente abogado, José Fernando quien años después se enfocó en la música y se dio a conocer en Colombia y el mundo como el Joe Madrid y su hermana menor Rita Elena, la única mujer.

Creció en el barrio Manga de Cartagena y desde su niñez se caracterizó por ser muy piadoso y consagrado a su colegio, inicio sus estudios de primaria en la Salle de Cartagena; pero solo estuvo allí un año ya que por la salud de su padre la familia tuvo que desplazarse a Bogotá, sin embargo, dejó huella en este plantel educativo lo cual se evidenció cuando recibió méritos como uno de los 6 exalumnos ilustres en la fiesta de los 100 años de la Institución Lasallista.

En el año 1954 a la edad de 7 años realiza su Primera Comunión en la iglesia de Santo Domingo (Cartagena), celebración realizada en una festividad del Corpus Christi; lo cual, lo llena de gozo por recibir a Jesús Sacramentado en su vida.

Continuó sus estudios de primaria en Bogotá en el colegio Santo Tomas de Aquino de los Hermanos Dominicos y terminó su bachillerato en el Colegio de los Hermanos Maristas en el año 1963; siempre recibió su formación académica en planteles religiosos.

Decide inscribirse a la Universidad Nacional a la carrera de Medicina, junto a sus estudios también dedica su época Juvenil a un Grupo de Teatro con el cual recaudaba fondos para los necesitados y trabaja con un Grupo Apostólico en diversas Misiones lo cual le sirvió para afianzar su vocación.

Junto a sus compañeros de apostolado viaja al departamento del Chocó para realizar una misión, allí vive de cerca la labor pastoral y social desempeñada por la iglesia mediante los Sacerdotes Misioneros; al ver su entrega, esfuerzo y trabajo desinteresado se entusiasma a tal punto que decide cambiar su vida por completo diciéndole Sí al llamado Sacerdotal que le hace el Señor.

Ingresa al Seminario Nacional Cristo Sacerdote de la Ceja (Antioquia), continúa sus estudios de teología como misionero en el Seminario Intermisional de Bogotá, tristemente su padre no logra verlo convertido en sacerdote, ya que fallece a causa de un cáncer a la edad de 55 años.

El 29 de Junio de 1971 recibe la Ordenación Sacerdotal y es incardinado en el Vicariato Apostólico de Itsmina – Tadó en el departamento del Choco.

Fue nombrado canciller y rector de la Normal de Varones anexa al Seminario Mayor San Pio X de Itsmina. Sus primeros años de Sacerdocio los entregó al trabajo Pastoral, Administrativo y la Formación de Futuros Sacerdotes. En 1977 recibe el cargo de Rector del Seminario Mayor San Pio X de Medellín (Antioquia) y durante este periodo también es nombrado párroco de Santa Margarita en esta misma Ciudad. En 1985 se le delega el cargo de Director de Pastoral Social y Ecónomo del Vicariato Apostólico de Itsmina.

A este lugar lleno de folklor, tradición y hermosas riquezas naturales, tuvo la fortuna de dotarlo con Planteles Educativos y brindarle su apoyo en el Hospital San Francisco de Asís.

En medio de su gran entusiasmo y liderazgo sacerdotal el 24 de mayo de 1988 recibe la notificación de que su Santidad Juan Pablo II lo nombra Obispo Prelado de Tibú. Viaja a Bogotá y recibe la Ordenación Episcopal el 3 de Julio de 1988 en la capilla del Convento de Santo Domingo, teniendo como consagrantes principales al Excelentísimo Monseñor Angelo Acerbi Nuncio Apostólico, el Excelentísimo Monseñor Gustavo Posada Vicario Apostólico de Itsmina y el Excelentísimo Monseñor Carlos Ruiseco Arzobispo de Cartagena.

Dejando la labor desempeñada junto al cariño de la comunidad que tanto amó, fruto de los 17 años de Sacerdote en Itsmina, se prepara para iniciar una nueva labor como Pastor en el nororiente colombiano.

El 30 de julio de 1988 se posesiona en la prelatura de Tibú, y empieza a descubrir una serie de problemáticas que lo animan a empezar un trabajo Pastoral y Social por el desarrollo de los Tibuyanos, contando con el apoyo de las máximas autoridades religiosas, civiles y militares de la región.

Su labor da fruto a diversas obras como la Construcción del Seminario Menor, el Servicio de agentes de Pastoral para la Salud, el apoyo al ancianato con la llegada de las Hermanitas de los Pobres, La Droguería Comunitaria presente en Tibú y poblaciones aledañas; la construcción del barrio Camilo Torres, los auxilios económicos y las ayudas para consultas médicas especializadas e intervenciones quirúrgicas.

Su protagonismo en el desarrollo social del Catatumbo y el gran liderazgo que condujo todas sus acciones en estas tierras tan necesitadas de un Padre y Pastor le permitieron fortalecer los procesos de desarrollo y reconstrucción del tejido social de esta región tan asotada por la violencia.

En medio de su trabajo pastoral el Santo Padre Juan Pablo II lo nombra obispo de Cartago el 19 de abril de 1995. Triste por su partida pero con el mismo entusiasmo que lo caractericza empieza esta nueva etapa en una Diócesis que durante 33 años solo había tenido un único Obispo.

Esta Diócesis, del otro extremo del país, lo acoge por 15 años donde continua su labor pastoral lo cual se evidencia en el gran número de sacerdotes que ordena y por supuesto, continúa el trabajo social, esta vez enfocado a los discapacitados de asociaciones como DISCASIL (Asociación de Discapacitados en Sillas de Ruedas) o ASORCAR (Asociación de Sordos de Cartago) a quienes en un proyecto mancomunado les construye “la Urbanización la Cabaña”; también trabajó con los afrocolombianos quienes en agradecimiento por su labor lo condecoraron con la Medalla “el Canolette de Platino” y también dedica tiempo para los ancianos a los cuales en un trabajo conjunto con las hermanas de los pobres les construyen el ancianato “Mi Casa”.

Después de una fructífera labor pastoral en Cartago, el 30 de Marzo del 2010 es nombrado Arzobispo de Nueva Pamplona por el Papa Benedicto XVI y llega a Pamplona el 21 de mayo del 2010. Al día siguiente se realiza la Eucaristía de Posesión en la Catedral Santa Clara, ante el Nuncio Apostólico Aldo Cavalli, Obispos, gran número de sacerdotes concelebrantes y una multitud de fieles; el 29 de Junio del 2010 con motivo de la Celebración de San Pedro y San Pablo recibe en la Basílica de San Pedro en Roma el Palio Arzobispal por manos del Papa Benedicto XVI.

Su labor pastoral se ha orientado a continuar, estimular y orientar la marcha pastoral de la Arquidiócesis en cada una de sus parroquias con sus esmeradas visitas pastorales, donde ha manifestado su gran celo pastoral, su cercanía paternal y su sabia orientación eclesial; sus predicaciones están llenas del contenido bíblico que un pastor lleno de sabiduría y entrega sabe dar; su deseo misionero ha traspasado las fronteras de nuestro país con la presencia pastoral de sacerdotes que ayudan en las Diócesis de Comodoro y Neuquén en Argentina y en algunas Diócesis de España, junto al interés de la formación permanente de los sacerdotes con estudios en el exterior.

Cada una de las estructuras pastorales de la Arquidiócesis se ha fortalecido con su presencia e impulso, siendo la cercanía paternal con sus sacerdotes y su especial amor hacia el Seminario Mayor, una de sus mayores virtudes pastorales; el amor a los enfermos y discapacitados, la profundidad de sus homilías y su espíritu misionero han sido el eje de su ministerio pastoral.

Con su llegada nuestra Arquidiócesis de Nueva Pamplona recibió uno de los regalos más grandes en su historia, la Ordenación Episcopal de Monseñor Alberto Rolón Güepsa quien fue destinado para guiar los destinos pastorales de la Diócesis de Montería.

El 3 de julio de 2013 se conmemoraron sus Bodas de Plata Episcopales y con ellas toda una vida de servicio a la Iglesia Universal y Misionera, servicio que sigue ejerciendo con amor y entrega.