El amor vivido en el matrimonio es un don de Dios

29  de agosto

Pronunciar el nombre de Dios quiere decir asumir la realidad de él, entrar en íntima relación con él.

22  de agosto

La idolatría nace de nuestra incapacidad de fiarnos de Dios, de reconocerlo como el Señor de nuestra vida

8 de agosto

El Señor está vivo; los otros son ídolos; idolatrías que no sirven.

1 de agosto

No nos salvamos solos, pero de nosotros puede partir un grito de ayuda

27  junio 2018

 

Este es el desafío: encontrar el original de la vida, no la copia. 

13  junio 2018

El Espíritu nos mueve a salir de nuestro egoísmo y a ser un don para los demás.

6 junio 2018

En la confirmación El Espíritu Santo es el don invisible otorgado y el crisma es su sello visible

30 mayo 2018

 

En la confirmación, Cristo nos colma con su Espíritu

23 mayo 2018

En el Bautismo nos revestimos de Cristo y recibimos su luz

16 mayo 2018

“A través del Bautismo morimos y nacemos al Instante”

09 de mayo 2018

“El agua, signo de la nueva Vida que es Cristo”

02 de Mayo

“Los invito a que hagan memoria agradecida de su bautismo, y a que renueven con alegría y convencimiento el compromiso que sellaron aquel día, de modo que vivan siempre inmersos en el amor de Dios Padre, Hijo y Espíritu Santo”, lo dijo el Papa Francisco en la Audiencia General de este miércoles 2 de mayo, continuando sus catequesis sobre el sacramento del Bautismo a la luz de la palabra de Dios.

“Reflexionamos hoy – afirmó el Pontífice – sobre los ritos del sacramento del bautismo que se realizan junto a la fuente bautismal, que son: la bendición del agua y la renuncia al pecado y la profesión de fe”.

La bendición del agua

Consideremos sobre todo el agua, señaló el Papa Francisco, sobre la cual es invocada la potencia del Espíritu para que tenga la fuerza de regenerar y renovar. “El agua – agregó el Pontífice – es fuente de vida y de bienestar, mientras su ausencia provoca el extinguirse de la fecundidad, como sucede en el desierto; pero el agua puede ser también causa de muerte, cuando sumerge entre sus caudales cualquier cosa; finalmente, el agua también tiene la capacidad de lavar, limpiar, purificar”.

Es a partir de este simbolismo natural y universalmente reconocido que la Biblia describe las intervenciones y las promesas de Dios a través del signo del agua. “El agua es un elemento que se caracteriza por su capacidad de vivificar y de purificar – explicó el Santo Padre hablando en nuestro idioma – este simbolismo natural aparece en varios pasajes de la Palabra de Dios, que son recordados al bendecir el agua que se usará para el bautismo, a la vez que se invoca sobre ella la fuerza del Espíritu Santo, para que todos los que reciban el bautismo sean sepultados con Cristo en su muerte y con él renazcan a una vida inmortal”.

Es por esto, recordó el Papa Francisco, que en la oración de la bendición del agua invoca la acción del Espíritu Santo, recordando las principales pre figuraciones bíblicas y fortalecidos por esta memoria, se pide a Dios que infunda en el agua de la fuente la gracia de Cristo muerto y resucitado.

“No es posible adherir a Cristo poniendo condiciones”

La renuncia al pecado

Una vez que ha sido bendecida el agua, es necesario disponer el corazón para acceder al bautismo, precisó el Obispo de Roma, por eso se realiza la renuncia a satanás y la profesión de fe, dos hechos que están estrechamente unidos entre sí. “En la medida en la cual digo ‘no’ a las sugestiones del diablo – aquel que divide, dijo el Papa – estoy en grado de decir ‘si’ a Dios que me llama a conformarme a Él en los pensamientos y en las obras. No es posible adherir a Cristo poniendo condiciones. Es necesario despojarse de ciertas ataduras para poder abrazar de verdad a los demás. Es necesario cortar puentes, dejándolos a las espaldas, para retomar la nueva Vida que es Cristo”.

La profesión de fe

La respuesta a las preguntas – «¿Renuncias a Satanás, a todas sus obras, y a todas sus seducciones?» – es formulada en primera persona del singular: «Renuncio». Y del mismo modo, afirmó el Papa Francisco, es profesada la fe de la Iglesia, diciendo: «Creo». “Es una elección responsable, que debe ser traducida en gestos concretos de confianza en Dios. El acto de fe – agregó – supone un empeño que el mismo Bautismo ayudará a mantener con perseverancia en las diversas situaciones y pruebas de la vida”.

Renovar con alegría el Bautismo

En sus saludos a los peregrinos de lengua española, en particular a los grupos provenientes de España y Latinoamérica, el Papa Francisco los invitó a hacer memoria de su bautismo. “Los invito a que hagan memoria agradecida de su bautismo, y a que renueven con alegría y convencimiento el compromiso que sellaron aquel día, de modo que vivan siempre inmersos en el amor de Dios Padre, Hijo y Espíritu Santo”.

 

No estamos solos en la lucha contra el mal. Catequesis del Papa

25 de Abril

 

El Papa prosiguió con su catequesis sobre el Bautismo, sacramento que nos arranca de las insidias del maligno
Griselda Mutual – Ciudad del Vaticano

Es cansador luchar contra el mal, huir de sus engaños, retomar fuerzas después de una lucha agotadora, pero tenemos que saber que toda la vida cristiana es una lucha y que no estamos solos, la Iglesia, nuestra Madre, reza por todos nosotros: fue la certeza, la seguridad con la que el Papa Francisco consoló y animó a los fieles cristianos que combaten cada día contra el mal.

El Bautismo, sacramento de fe

En el miércoles de la cuarta semana de Pascua el Romano Pontífice prosiguió con la catequesis sobre el bautismo. “El bautismo es en manera particular el sacramento de la fe, porque signa el ingreso sacramental en la vida de la fe”, dijo citando el Catecismo de la Iglesia Católica, y recordó, asimismo, que “la fe es la entrega de sí mismos al Señor Jesús, reconocido como fuente de agua […] para la vida eterna”, “luz del mundo” (Jn 9,5), “vida y resurrección” (Jn 11:25)». En español se expresó así:

“Continuamos la catequesis sobre el bautismo, y lo hacemos a la luz del Evangelio, que tiene la fuerza de trasformar a quien lo acoge con fe, arrancándolo del dominio del maligno para que aprenda a servir al Señor con alegría. La Iglesia acompaña a los catecúmenos en este camino con la oración, como nos recuerdan las letanías que preceden al rito bautismal”.

“En los exorcismos de los candidatos adultos, el sacerdote suplica a Dios que los libre de todo lo que les separa de Cristo y les impide unirse a Él. Del mismo modo, se pide la liberación del pecado original de los niños que van a ser bautizados, para que puedan ser consagrados como templos del Espíritu Santo”.

Un don del Espíritu Santo, no una fórmula mágica

“Esto se simboliza en el gesto de la unción- añadió -, que evoca a los atletas que ungían su cuerpo para tonificar los músculos y para evitar ser presa fácil de los adversarios. El óleo bendecido por el obispo, nos asegura la fuerza del Resucitado y la cercanía de la Iglesia en este combate, de modo que podamos decir con san Pablo: «Todo lo puedo en aquel que me conforta».

En catequesis que impartió en italiano el Papa profundizó en este punto, explicando que el bautismo “no es una fórmula mágica”, sino que es el don del Espíritu Santo “que habilita a quien lo recibe a luchar contra el espíritu del mal”. “Sabemos por experiencia que la vida cristiana está siempre sujeta a la tentación de separarse de Dios, de su voluntad, de la comunión con Él, para recaer en los lazos de las seducciones mundanas”, agregó, recordando que “Dios mandó a su Hijo al mundo para destruir el poder de satanás” (…)

Perseverar en la lucha contra el mal firmes en la fe

El Bautismo en el resumen de la Catequesis del Papa

 

El Bautismo sacramental nuevamente al centro de la Catequesis del Papa Francisco, en su Audiencia General de este miércoles 18 de abril de 2018.

“El bautismo despierta en nosotros la vocación a vivir como cristianos, lo que cual implica una respuesta personal por nuestra parte”, lo dijo el Papa Francisco dirigiéndose a los fieles y peregrinos de lengua española que se dieron cita en la Plaza de San Pedro para escuchar su catequesis en la Audiencia General de este 18 de abril de 2018.

Texto completo de las palabras del Papa Francisco

Queridos hermanos:

Los gestos y las palabras de la liturgia bautismal nos ayudan a comprender el don que se recibe en este sacramento y a renovar el compromiso de corresponder mejor a esta gracia.

En el rito de acogida del bautismo, se pide el nombre del que va a ser bautizado. El nombre indica la identidad de una persona. Dios nos llama por nuestro nombre, nos ama personalmente. El bautismo despierta en nosotros la vocación a vivir como cristianos, lo que cual implica una respuesta personal por nuestra parte. Pero no termina ahí: a lo largo de los años, Dios sigue llamándonos por nuestro nombre, para que cada día nos parezcamos más a su Hijo Jesús.

A continuación, los catecúmenos adultos manifiestan su deseo de ser recibidos en la Iglesia, mientras que los niños son presentados por sus padres y padrinos, que piden para ellos el don del bautismo. El celebrante y los padres hacen después el signo de la cruz sobre la frente del niño, expresando así que está a punto de pertenecer a Cristo, que nos ha redimido con la cruz. Toda nuestra vida, palabras, pensamientos y acciones, están bajo el signo de la cruz, es decir, del amor de Cristo hasta el extremo. Cada vez que hacemos la señal de la cruz, como al despertarnos, antes de las comidas, ante un peligro o antes de dormir, expresamos nuestra pertenencia a Cristo.

Saludos del Santo Padre a los peregrinos

Saludo cordialmente a los peregrinos de lengua española  provenientes de España y América Latina. En este tiempo de pascua, pidamos a la Virgen María que nos ayude a renovar la gracia del bautismo que hemos recibido, para vivir cada día más unidos a Cristo como miembros de la Iglesia. Que el Señor los bendiga. Muchas gracias.

Papa, Regina Coeli: “El pecado no es causado por el cuerpo sino por nuestra debilidad moral”

En el tercer domingo de Pascua, el Papa Francisco habló acerca del cuerpo como un “regalo maravilloso de Dios, destinado, en unión con el alma, a expresar plenamente la imagen y semejanza de Él”

regina

En el tercer domingo de Pascua y antes de rezar el Regina Coeli a la madre del cielo, el Papa Francisco hablando de “la experiencia de Cristo Resucitado hecha por sus discípulos” aseguró que “debemos tener una idea positiva de nuestro cuerpo” ya que “puede convertirse en una ocasión o en un instrumento de pecado, pero el pecado no es causado por el cuerpo, sino por nuestra debilidad moral”.

Narrando el Evangelio según San Lucas, donde Jesús se manifiesta a los Apóstoles diciéndoles: “La paz esté con vosotros”, el Papa Francisco explica que se trata tanto “de la paz interior, como de la paz que se establece en las relaciones entre las personas”. El episodio contado por el evangelista Lucas insiste mucho en el realismo de la Resurrección, de hecho – asegura Francisco – no es una aparición del alma de Jesús, “sino de su presencia real con el cuerpo resucitado”.

“Jesús se da cuenta de que los Apóstoles están desconcertados al verlo porque la realidad de la Resurrección es inconcebible para ellos” continúa el Papa. Creen que ven un fantasma, “pero Jesús resucitado no es un fantasma, es un hombre con cuerpo y alma” y es por ello que les dice: “Miren mis manos y mis pies: ¡soy realmente yo! Tocadme y mirad; un fantasma no tiene carne ni huesos, como veis que tengo”. Y como esto no parece suficiente para vencer la incredulidad de los discípulos, Jesús les pregunta: “¿Tienen aquí algo para comer? Los discípulos le ofrecen un poco de pescado asado y Jesús lo toma y se lo come delante de ellos.

El cuerpo no es un obstáculo o una prisión del alma

Tras narrar el Evangelio según San Lucas, el Papa afirmó que “la insistencia de Jesús en la realidad de su Resurrección ilumina la perspectiva cristiana sobre el cuerpo”, pues el cuerpo “es creado por Dios” y el hombre no está completo “si no es una unión de cuerpo y alma”.

Jesús, que ha vencido la muerte y ha resucitado en cuerpo y alma, nos hace comprender que debemos tener una idea positiva de nuestro cuerpo: “El cuerpo es un regalo maravilloso de Dios, destinado, en unión con el alma, a expresar plenamente la imagen y semejanza de Él”, dijo el Papa – por lo tanto, continuó –  “estamos llamados a tener un gran respeto y cuidado de nuestro cuerpo y el de los demás” ya que toda ofensa, herida o violencia al cuerpo de nuestro prójimo “es un ultraje para Dios el creador”.

Además, Francisco envió un particular pensamiento a todos los niños, las mujeres y los ancianos maltratados en el cuerpo: “En la carne de estas personas encontramos el cuerpo de Cristo; Cristo herido, burlado, calumniado, humillado, azotado y crucificado” pero Jesús lo que nos enseñó fue “el amor”, un amor que, en su Resurrección – puntualizó el Santo Padre – “ha demostrado ser más poderoso que el pecado y la muerte, y quiere salvar a todos aquellos que experimentan en su propio cuerpo las esclavitudes de nuestros tiempos”.

“Vivimos en un mundo donde prevalece la prepotencia contra los más débiles y el materialismo que sofoca el espíritu”, señaló el Pontífice, y es por eso que el Evangelio de hoy “nos llama a ser personas capaces de mirar profundamente, llenas de asombro y gran alegría por haber encontrado al Señor resucitado” y concluyó pidiendo, por la intercesión materna de la Virgen María para que “nos sostenga en este camino”.

Apelo del Papa: “Necesaria acción común para la paz en Siria”

Llamamiento del Papa Francisco a todos los líderes políticos para que prevalezca la justicia y la paz a favor de Siria.
 siria
“Estoy profundamente preocupado por la situación mundial actual, en la cual, a pesar de los instrumentos disponibles para la comunidad internacional, es difícil acordar una acción común a favor de la paz en Siria y en otras regiones del mundo” afirmaba el Pontífice tras rezar el Regina Coeli del tercer domingo de Pascua desde el Balcón Pontificio en la Plaza de San Pedro. Así, Francisco lanzaba un nuevo y apremiante llamamiento a todos los líderes políticos para que prevalezca la justicia y la paz y aseguró su “incesantemente oración” por la paz, invitando a todas las personas de buena voluntad “a continuar haciéndolo”.

Día en el que también expresó su dolor tras recibir la noticia del asesinato de los tres hombres secuestrados a finales del pasado mes de marzo en la frontera entre Ecuador y Colombia, asegurando su oración tanto para ellos como para sus respectivas familias y mostrándose cercano al querido pueblo ecuatoriano,  alentándolo a ir hacia delante unido y pacífico, con la ayuda del Señor y de la Santísima Madre.

El Santo Padre quiso recordar que en Madagascar se está celebrando la beatificación del mártir Luciano Botovasoa, padre de familia y un testimonio constante de Cristo para el don heroico de la vida. Arrestado y asesinado por haber manifestado su voluntad de permanecer fiel al Señor y a la Iglesia, quien representa para todos nosotros un ejemplo de caridad y de fortaleza en la fe.

Por último, encomendó sus oraciones a Vincent Lambert, en Francia, así como al pequeño Alfie Evans, en Inglaterra, y a tantos otros en diferentes países que viven, a veces durante mucho tiempo, en un estado de enfermedad grave, con asistencia médica para necesidades primarias. “Son situaciones delicadas, muy dolorosas y complejas” dijo el Papa Francisco, por tanto, “oramos para que cada paciente sea respetado en su dignidad y tratado de manera adecuada a su condición, con el acuerdo de los familiares, médicos y los trabajadores de la salud con gran respeto por la vida” concluyó.

El Papa: “Universidades, laboratorios de diálogo y encuentro”

Audiencia del Papa Francisco a los miembros de la Delegación de “Villanova University” de Filadelfia, Estados Unidos, a quienes recibió este sábado 14 de abril, en la Sala Clementina del Vaticano.

“Un aspecto urgente de la tarea educativa es el desarrollo de una visión universal, católica de la unidad de la familia humana y de un compromiso en la eficacia de la solidaridad necesaria para combatir las graves desigualdades e injusticias que marcan el mundo actual”, con estas palabras el Papa Francisco alentó a los miembros de la Delegación de “Villanova University” de Filadelfia, Estados Unidos, a quienes recibió en audiencia este sábado 14 de abril, en la Sala Clementina del Vaticano.

universidades

Preservar y transmitir la riqueza de la tradición católica

En su discurso, el Santo Padre saludó y animó a los miembros de esta Universidad Nord Americana con ocasión de su encuentro en la ciudad eterna, que es fuente de renovación espiritual. “Como herederos de gran escuela agustina, inspirada en la búsqueda de la sabiduría – señaló el Pontífice – vuestra Universidad fue fundada para preservar y transmitir la riqueza de la tradición católica a las nuevas generaciones de estudiantes, que, como el joven Agustín, están en búsqueda del verdadero significado y del valor de la vida”.

Preparar a los jóvenes con sabiduría y responsabilidad

La Universidad, dijo el Obispo de Roma, en fidelidad a esta visión, y como comunidad de investigación y de estudio, debe además confrontarse con los complejos desafíos éticos y culturales que surgen de los cambios de época que involucran hoy nuestro mundo. “Tengo la esperanza – afirmó el Papa – que, en cada aspecto de su vida y misión, la Villanova Universityperseverará en su compromiso de comunicar los valores intelectuales, espirituales y morales que puedan preparar a los jóvenes para participar con sabiduría y responsabilidad en los grandes debates que construyen el futuro de la sociedad”.

Laboratorios de diálogo y encuentro al servicio de la verdad

En este sentido, el Papa Francisco puntualizó que, un aspecto urgente de la tarea educativa es el desarrollo de una visión universal, católica de la unidad de la familia humana y de un compromiso en la eficacia de la solidaridad necesaria para combatir las graves desigualdades e injusticias que marcan el mundo actual. “Las Universidades, por su naturaleza – afirmó el Pontífice – están llamadas a ser laboratorios de diálogo y de encuentro al servicio de la verdad, de la justicia y de la defensa de la dignidad humana a todo nivel. Esto es particularmente válido para una institución católica como la vuestra, que contribuye en la misión de la Iglesia de promover el crecimiento auténtico e integral de la familia humana hacia su definitiva plenitud en Dios”.

Al servicio de la verdad que nos hace libres

Antes de concluir su discurso, el Santo Padre alentó a los miembros de esta Universidad a seguir el ejemplo de San Agustín, quien conoció la inquietud del corazón humano que busca a Dios y que en Jesucristo nos revela la más profunda verdad sobre nuestra vida y nuestro destino último. “Puedan estos días de reflexión, discusión y encuentro – alentó el Papa – confirmarlos en su compromiso para la misión de la Universidad al servicio de la verdad que nos hace libres”.

 

Fuente:Vaticans News

 

 

 

El mundo grita ‘libertad’ pero es más esclavo

Los cristianos son libres aunque estén encarcelados por Jesucristo. El Papa Francisco invitó a reflexionar sobre la verdadera libertad, que se contrapone a la del mundo, que está un poco «esquizofrénico»
 papaFRancisco2
El Papa Francisco en su homilía, en la Misa matutina en la Casa de Santa Marta, presentó tres ejemplos de libertad: el fariseo Gamaliel, los apóstoles Pedro y Juan, y el mismo Jesús. Y alentó a preguntarnos si somos libres o esclavos de ambiciones, riquezas, modas…

Cristo dona la verdadera libertad

Reflexionando con la liturgia, sobre la primera  lectura, tomada de los Hechos de los apóstoles (5, 34-42), y con el Evangelio de Nuestro Señor Jesucristo según san Juan sobre la multiplicación de panes y peces (6, 1-15), el Papa reiteró que la libertad de la que hablamos en este tiempo pascual es la libertad de los hijos que nos ha donado Jesús con «su obra redentora».

La verdadera libertad es dar espacio a Dios en la vida y seguirlo con alegría también en el sufrimiento

Y recordó a la primera persona libre sobre la cual reflexiona la liturgia en este día es Gamaliel, el fariseo que convence al sinedrio para que sean liberados Pedro y Juan, que habían sido encarcelados por haber curado a un paralítico. «Gamaliel es un hombre libre, piensa lucidamente, los hace razonar, los convence, el tiempo hará su trabajo»:

«El hombre libre no tiene miedo del tiempo, deja actuar a Dios, deja espacio para que Dios actúe en el tiempo.

El hombre libre es paciente. Y ése era un judío. No era un cristiano, No había reconocido a Jesús Salvador. Pero era un hombre libre. Formula su pensamiento, lo ofrece a los demás y es aceptado. La libertad no es impaciente».

Señalando que también Pilatos pensaba bien, con la mente fría y se dio cuenta de que Jesús era inocente, «pero no logró resolver el problema, porque no era libre, estaba apegado a la promoción», «le faltaba el coraje de la libertad porque era esclavo del arribismo, de la ambición, del éxito», el Santo Padre recordó el segundo ejemplo de libertad que nos dan Pedro y Juan, que habían curado al paralítico y se encuentran ante el sinedrio…son liberados y castigados injustamente… pero se van alegres por haber sido ultrajados por el nombre de Jesús»:

«Ésta es la libertad de un enamorado de Jesucristo, sellada por el Espíritu Santo con la fe en Jesucristo. Tú has hecho eso por mí, yo hago esto por ti, También hoy hay tantos en la cárcel, cristianos torturados que llevan adelante esta libertad de confesar a Jesucristo»

Jesús es libre y se aleja del triunfalismo

El Papa invitó a reflexionar sobre nuestra libertad y recordó el tercer ejemplo, el de Jesús, «que hace el milagro de la multiplicación de los panes y que sabiendo que la gente entusiasmada lo busca para proclamarlo rey, se retira a la montaña: se aleja del triunfalismo. No se deja engañar por el triunfalismo: era libre»:

«Pensemos en este en día en mi libertad, en nuestra libertad. Tres ejemplos: Gamaliel, Pedro y Juan –  y el mismo Jesús – ¿mi libertad es cristiana? ¿soy libre? ¿O soy esclavo de mis pasiones, de mis ambiciones, de tantas cosas… de las riquezas, de la moda? Pensemos en nuestra libertad en este mundo que es un poco esquizoide, esquizofrénico ¿no?… Grita: libertad, libertad, libertad… y es más esclavo, esclavo, esclavo.

Pensemos en esa libertad que Dios nos dona en Jesús».

Papa: el testimonio cristiano no vende la verdad y fastidia

En su homilía en la Misa en la Casa de Santa Marta, el Papa volvió a recordar que hay más cristianos perseguidos hoy, que en los primeros siglos: encarcelados, degollados, ahorcados por confesar a Jesús
cq5dam.thumbnail.cropped.750.422

El testimonio cristiano fastidia, nunca vende la verdad, como testimonian los numerosos cristianos asesinados y perseguidos, que en la actualidad son más que en los primeros tiempos. El pactar compromisos, sin embargo, hace ser cristianos ‘al agua de rosas’. Por lo tanto, hay que pedir la gracia de recordar el primer encuentro con Jesús, que ‘nos ha cambiado la vida’.

Es lo que reiteró el Papa Francisco en su homilía, en la Misa matutina, en la Casa de Santa Marta, que reanudó hoy después de la pausa pascual.

Obediencia, testimonio, concreción. Son las tres características que brotan de la alegría pascual y que destacó el Papa.

La alegría pascual

Recordó que los 50 días del tiempo pascual fueron para los Apóstoles un ‘tiempo de alegría’, por la Resurrección de Cristo. Una alegría verdadera, pero aún dudosa, temerosa, que se pregunta cómo irán las cosas. Mientras que, después, cuando desciende el Espíritu Santo, la alegría se vuelve ‘valiente’: primero ‘entendían porque veían al Señor, pero no entendían todo’. Estaban contentos pero no lograban entender. ‘Fue el Espíritu Santo el que los hizo entender todo’.

La obediencia es hacer la voluntad de Dios

A los Apóstoles les habían prohibido predicar y anunciar a Jesús y sin embargo, después de haber sido liberados por medio de un Ángel, vuelven a enseñar en el templo, recordó el Papa. Y con la Primera Lectura de los Hechos de los Apóstoles, (5,27-33) y la respuesta de Pedro: «Hay que obedecer a Dios antes que a los hombres», recordó asimismo el Evangelio de Juan (Jn3,31-36). La obediencia de los Apóstoles para seguir el camino de Jesús que obedeció hasta el final. La obediencia es el camino que el Hijo «nos ha abierto» y el cristiano, por lo tanto «obedece a Dios».

La primera cosa mundana es el dinero

Los sacerdotes, sin embargo, que querían mandar, lo quieren arreglar todo con una propina «el soborno, la coima llegó hasta el Sepulcro». Así el mundo resuelve las cosas – explicó el Papa – «con cosas mundanas». La primera es el dinero, cuyo señor es el diablo. En efecto, el mismo Jesús dice que no se puede servir a dos señores.

Los cristianos perseguidos

«Primero: obediencia. Segundo: testimonio, que fastidia tanto ¿eh? Todas las persecuciones que hay… desde ese momento hasta hoy… Piensen en los cristianos perseguidos en África, en Oriente Medio… Hoy son más que en los primeros tiempos… Encarcelados, degollados, ahorcados, por confesar a Jesús. Testimonio hasta el final»

Pedir la gracia de la concreción: no ser cristianos aguados

Los Apóstoles hablaban de cosas concretas, no de cuentos’. Así como ellos vieron y tocaron a Jesús «cada uno de nosotros ha tocado a Jesús en su propia vida»

«Sucede que tantas veces los pecados, el pactar compromisos, el miedo… nos hacen olvidar este primer encuentro: el encuentro que nos ha cambiado la vida. Sí, tenemos un recuerdo pero un recuerdo aguado. Nos hace volvernos cristianos pero ‘al agua de rosas’, aguados, superficiales. Pedir siempre la gracia al Espíritu Santo de ser concretos. Jesús ha pasado en mi vida, por mi corazón. El Espíritu ha entrado en mí. Luego, quizá, lo haya olvidado… pedir la gracia de la memoria del primer encuentro».

Pidamos la alegría pascual

«Pidámosla los unos por los otros, aquella alegría que viene del Espíritu Santo, que da el Espíritu Santo: la alegría de la obediencia pascual, la alegría del testimonio pascual y la alegría de la concreción pascual»

El Papa pide perdón a las víctimas de abusos sexuales de Chile

papaFRancisco

La Conferencia Episcopal de Chile publica una síntesis de la carta enviada por el Papa Francisco tras conocer el informe de Mons. Charles Scicluna. El Pontífice convoca a los obispos a Roma para dialogar sobre sus conclusiones y pide perdón a las víctimas
A través de una carta dirigida a los Obispos de la Conferencia Episcopal del Chile, el Papa Francisco ha manifestado su profunda impresión tras haber recibido el informe realizado por Mons. Charles Scicluna, arzobispo de Malta, Presidente del Colegio para el examen de los recursos (en materia de delitos más graves) en la Congregación para la Doctrina de la Fe, y Mons. Jordi Bertomeu, oficial de dicha Congregación, luego del proceso de escucha realizado en Nueva York y en Santiago durante el mes de febrero.

En este documento el Pontífice señala que, luego de una lectura pausada de las actas de este proceso de escucha, “creo poder afirmar que todos los testimonios recogidos en ellas hablan de un modo descarnado, sin aditivos ni edulcorantes, de muchas vidas crucificadas y les confieso que ello me causa dolor y vergüenza”.

Tal y como se lee en la nota publicada en la página oficial del Episcopado chileno, en la misiva, el Santo Padre se dirige al plenario de obispos de la CECh para invitarlos a trabajar juntos, en restablecer la confianza en la Iglesia chilena: “escribo a ustedes, reunidos en la 115ª asamblea plenaria, para solicitar humildemente vuestra colaboración y asistencia en las medidas que a corto, medio y largo plazo deberán ser adoptadas para restablecer la comunión eclesial en Chile, con el objetivo de reparar en lo posible el escándalo y restablecer la justicia”.

Para ello, el Papa ha convocado a los los Obispos chilenos a Roma, para “dialogar sobre las conclusiones de la mencionada visita y mis conclusiones”.

Asimismo, en su texto, el Santo Padre también reconoce que ha “incurrido en graves equivocaciones de valoración y percepción de la situación, especialmente por falta de información veraz y equilibrada”.

El Pontífice, además, pide perdón a todas aquellas personas que ofendió y anuncia que se reunirá con representantes de las personas entrevistadas por quienes condujeron el proceso de escucha confiado.

Fuente: Vaticans News

 

 

El Papa: Den la posibilidad al Espíritu Santo de habitar en los niños

El Papa Francisco planteó un tema a menudo discutido por los padres: ¿ para qué bautizar a los niños que no entienden el significado del Bautismo?
El bautismo, fundamento de nuestra vida cristiana, es el tema del nuevo ciclo de catequesis del Papa Francisco. El Romano Pontífice presidió la Audiencia General en la Plaza de San Pedro, que inició, como cada miércoles, con el saludo litúrgico y la escucha de la Palabra de Dios. El pasaje elegido fue tomado del Evangelio de Mateo, capítulo 28, versículos 19 y 20.

Los bautizados son de Jesucristo, Él es el Señor de su existencia

“Somos cristianos en la medida en que permitimos que Jesucristo viva en nosotros”: con esta afirmación el Papa dio inicio a la catequesis en la que invitó a tomar conciencia de ello, a partir del  sacramento que ha encendido la vida cristiana en nosotros, es decir, del bautismo.

“Este tiempo pascual – dijo en español – es propicio para reflexionar sobre la vida cristiana, que es la vida que recibimos del mismo Cristo. De hecho, somos cristianos en la medida que dejamos que Él viva en nosotros. Para avivar esta conciencia debemos volver al origen, al sacramento del bautismo, que es el fundamento de toda la vida cristiana, es el primero de los sacramentos y es la puerta que permite al Señor hacer su morada en nosotros e introducirnos en su Misterio”. Recuerden bien”, insistió el Papa: “el bautismo es el fundamento de la vida cristiana”.

El bautismo es “regeneración”

El Pontífice explicó, asimismo, el significado del verbo bautizar: “El verbo griego «bautizar»  – dijo – significa sumergir. El baño con el agua simboliza en varias creencias el paso de una condición a otra, es signo de purificación para un nuevo inicio. Para nosotros, los cristianos, el bautismo nos sumerge en la muerte y resurrección del Señor, haciendo morir en nosotros al hombre viejo, dominado por el pecado, para que nazca el hombre nuevo, que participa de la vida de la Santísima Trinidad”.

Y añadiendo que el agua del bautismo “no es un agua cualquiera”, sino que es el agua “sobre la que se invoca el Espíritu que da vida”, invitó a pensar en lo que Jesús le dijo a Nicodemo, para explicarle el nacimiento a la vida divina: «Te aseguro que el que no nace del agua y del Espíritu no puede entrar en el Reino de Dios. Lo que nace de la carne es carne, lo que nace de Espíritu es espíritu». (Jn 3: 5-6). De ahí la afirmación de que el bautismo también se llama “regeneración”:

“El bautismo – explicó, siempre en nuestro idioma – es también el baño de regeneración y de renovación del Espíritu Santo, porque Dios nos ha salvado por su misericordia con el agua que nos hace criaturas nuevas. Nos inserta como miembros de su cuerpo, que es la Iglesia, y nos hace misioneros en el mundo, cada uno según su propia vocación, para que el mundo crea y sea transformado”.

Que el Espíritu Santo guíe toda la vida

En Santo Padre quiso precisar una cosa durante la catequesis en italiano, relacionada a lo que algunos padres piensan sobre dispensar el sacramento del bautismo a los niños: “algunos piensan ‘para qué’ bautizar a un niño que no entiende”. “Esperemos – añadió poniéndose en la boca de los padres – a que crezca y entienda y sea él mismo el que pida el bautismo”. “Esto – señaló – significa  no tener confianza en el Espíritu Santo. Porque cuando bautizamos a un niño, en él entra el Espíritu Santo y Él hace crecer en el niño virtudes cristianas que florecerán”.  Se debe –exhortó el pontífice – dar la oportunidad a todos los niños de tener dentro el Espíritu Santo que los guíe toda la vida. “No se olviden de bautizar a los niños”, insistió.

Hay un antes y un después del bautismo

“Recibido solo una vez, el lavacro bautismal ilumina toda nuestra vida, guiando nuestros pasos hacia la Jerusalén del Cielo. Hay un antes y un después del bautismo”, aseguró, y dio, una vez más, una tarea importante para todos los cristianos: recordar la fecha del propio bautismo.

“Por favor, ¿cuál es la tarea de hacer en casa? ¿Cuál es la fecha de mi bautismo? Mi segundo cumpleaños, mi renacimiento. Háganlo. Gracias”

En los saludos a los fieles, un pensamiento especial dirigió el Papa a los jóvenes, a los ancianos, los enfermos y los recién casados, “que el anuncio pascual – les animó– siga inflamando vuestro corazón, para que cada uno pueda experimentar a Cristo en el propio camino y adherirse a sus enseñanzas”.

A los peregrinos de lengua española en particular, les animó, en este tiempo pascual, “a recordar el día de su bautismo, que es el mayor regalo que hemos recibido, para que haciendo memoria de nuestra condición de cristianos tomemos conciencia de que pertenecemos a Dios y estamos llamados a ser testigos, en el ámbito donde vivimos, de la alegría de la salvación, y les impartió su bendición.

 

 

La Iglesia y el mundo necesitan Misericordia: Papa Francisco

El Papa Francisco presidió la Santa Misa con los Misioneros de la Misericordia de los cinco continentes, en la Basílica de San Pedro, este martes 10 de abril de 2018.

 “Ustedes son confirmados en la misión de ofrecer a todos los signos de Jesús elevado de la Tierra, para que la comunidad sea signo e instrumento de unidad en medio del mundo”, lo dijo el Papa Francisco en la Santa Misa con los Misioneros de la Misericordia, celebrada este martes 10 de abril en la Basílica de San Pedro.

cq5dam.thumbnail.cropped.1000.563

En su homilía, el Santo Padre comentando el Libro de los Hechos de los Apóstoles dijo que, ellos daban testimonio de la resurrección del Señor Jesús con mucho valor y señaló que es precisamente de la Resurrección de Jesús, de donde deriva el testimonio de los discípulos  y, a través de esto, son generados la fe y la vida nueva de los miembros de la comunidad, con su genuino estilo evangélico.

La Resurrección de Jesús fuente del testimonio cristiano

Además, el Obispo de Roma señaló que, las Lecturas de la Misa de hoy hacen emerger bien estos dos aspectos inseparables: el renacer personal y la vida de la comunidad. Dirigiéndose a los Misioneros de la Misericordia, el Pontífice les dijo que el ministerio que desarrollan desde el Jubileo de la Misericordia, es un ministerio que se mueve en ambas direcciones: al servicio de las personas, para “renazcan de lo alto”, y al servicio de las comunidades, para que vivan con alegría y coherencia el mandamiento del amor.

Para ser testigo hay que “nacer de lo alto”

Asimismo, el Papa Francisco recordó a los Misioneros de la Misericordia que, quien es llamado a dar testimonio de la Resurrección de Cristo debe él mismo, en primera persona, “nacer de lo alto”. De lo contrario, precisó el Papa, se termina convirtiéndose como Nicodemo que, a pesar de ser maestro en Israel, no entendía las palabras de Jesús cuando decía que para «ver el reino de Dios» se necesita «nacer de lo alto», nacer «del agua y del Espíritu». Nicodemo no entendía la lógica de Dios, que es la lógica de la gracia de la misericordia, por la cual quien se hace pequeño es grande, quien se hace último es el primero, quien se reconoce enfermo es curado.

Ser testigos en medio de la Comunidad

La segunda indicación que el Papa Francisco dirigió a los Misioneros de la Misericordia tiene que ver con el servicio a la comunidad. Esto quiere decir, ser sacerdotes capaces de elevar en el desierto del mundo el signo de la salvación, es decir, la Cruz de Cristo, como fuente de conversión y de renovación para toda la comunidad y para el propio mundo. En particular, quisiera subrayar – señaló el Pontífice – que el Señor muerto y resucitado es la fuerza que crea la comunión en la Iglesia y, a través de la Iglesia, en toda la humanidad.

Testigos de la Comunión

Era una comunión que se convirtió en un intercambio concreto de bienes, afirmó el Santo Padre, de modo que “todo era común el uno al otro” y “ninguno de ellos era necesitado”. Este estilo de vida de la comunidad era incluso “contagioso” hacia el exterior: la presencia viva del Señor Resucitado produce una fuerza de atracción que, a través el testimonio de la Iglesia y a través las diferentes formas de anuncio de la Buena Noticia, tiende a llegar a todos, nadie es excluido. De hecho, tanto la Iglesia como el mundo de hoy tienen una necesidad particular de Misericordia porque la unidad deseada por Dios en Cristo prevalece sobre la acción negativa del malvado que aprovecha muchos medios actuales, en sí mismos buenos, pero que, mal utilizados, en lugar de unir, dividen.

Antes de concluir su homilía, el Papa Francisco invitó a los Misioneros de la Misericordia a salir de este encuentro con la alegría de ser confirmados en el Ministerio de la Misericordia. Confirmados, dijo el Papa, sobre todo en la grata confianza de ser ustedes los primeros llamados a renacer siempre de nuevo “desde arriba” del amor de Dios. Y al  mismo tiempo confirmados en la misión de ofrecer a todos la señal de Jesús “elevado” de la Tierra, porque la comunidad sea signo e instrumento de unidad en medio del mundo.

 

 

Exhortación Apostólica del Papa Francisco: «Gaudete et exsultate»

Hoy se publicó la Exhortación Apostólica del Papa Francisco, «sobre el llamado a la santidad en el mundo actual», la tercera de su Pontificado

 

«Alegraos y regocijaos» (Mt 5,12). Empieza con las palabras de Jesús «a los que son perseguidos o humillados por su causa», la Exhortación Apostólica firmada por el Santo Padre Francisco el 19 de marzo, Solemnidad de San José, del año 2018, sexto de su Pontificado.

«El Llamado a la santidad»; «Dos sutiles enemigos de la santidad»; «A la luz del Maestro»; «Algunas notas de la santidad en el mundo actual» y «Combate, vigilancia y discernimiento»

Son los cinco capítulos, del documento pontificio – publicado en español, italiano, francés, inglés, portugués, alemán, polaco y árabe – en el que el Papa Francisco recuerda las Bienaventuranzas como camino «a contracorriente» que Jesús nos indica para ser un buen cristiano:

«Puede haber muchas teorías sobre lo que es la santidad, abundantes explicaciones y distinciones. Esa reflexión podría ser útil, pero nada es más iluminador que volver a las palabras de Jesús y recoger su modo de transmitir la verdad. Jesús explicó con toda sencillez qué es ser santos, y lo hizo cuando nos dejó las bienaventuranzas (cf. Mt 5,3-12; Lc 6,20-23). Son como el carnet de identidad del cristiano. Así, si alguno de nosotros se plantea la pregunta: «¿Cómo se hace para llegar a ser un buen cristiano?», la respuesta es sencilla: es necesario hacer, cada uno a su modo, lo que dice Jesús en el sermón de las bienaventuranzas. En ellas se dibuja el rostro del Maestro, que estamos llamados a transparentar en lo cotidiano de nuestras vidas» (63).

No es un tratado sino el anhelo de hacer resonar el llamado a la santidad

«No es de esperar aquí un tratado sobre la santidad, con tantas definiciones y distinciones que podrían enriquecer este importante tema, o con análisis que podrían hacerse acerca de los medios de santificación. Mi humilde objetivo es hacer resonar una vez más el llamado a la santidad, procurando encarnarlo en el contexto actual, con sus riesgos, desafíos y oportunidades. Porque a cada uno de nosotros el Señor nos eligió «para que fuésemos santos e irreprochables ante él por el amor» (Ef 1,4). (2)

El Papa Francisco desea coronar sus reflexiones con María:

«… porque Ella vivió como nadie las bienaventuranzas de Jesús. Ella es la que se estremecía de gozo en la presencia de Dios, la que conservaba todo en su corazón y se dejó atravesar por la espada. Es la santa entre los santos, la más bendita, la que nos enseña el camino de la santidad y nos acompaña. Ella no acepta que nos quedemos caídos y a veces nos lleva en sus brazos sin juzgarnos. Conversar con Ella nos consuela, nos libera y nos santifica. La Madre no necesita de muchas palabras, no le hace falta que nos esforcemos demasiado para explicarle lo que nos pasa. Basta musitar una y otra vez: «Dios te salve, María…». (176)