
MUSEO ARQUIDIOCESANO DE ARTE RELIGIOSO
Carrera
5 No 4 - 87
Teléfono
097 5681814
Pamplona,
Norte de Santander
Colombia
El Museo
Arquidiocesano de arte religioso de Pamplona nació de la
necesidad de proteger y conservar el Patrimonio artístico
Religioso que a través del os tiempos y los acontecimientos
históricos de la ciudad han logrado conservarse de una
u otra manera.
La planta
física donde funcione el Museo fue construida para ser
ocupada por la colección con la finalidad de abrirlo al
público.
La colección del Museo de Arte Religioso está constituida
por obras de la época colonial, como pintura, escultura,
orfebrería, ornamentos y por otros objetos de carácter
religioso.

El Museo
se encuentra organizado en forma didáctica por épocas
y por escuelas, para que cumpla objetivamente su función
educativa, pastoral y catequética.
Cuenta
con tres salas de exposición distribuidas así: la
de mayor amplitud ubicada en el primer piso en donde se encuentran
gran cantidad de pinturas y tallas en madera; en el segundo piso
se encuentra la sala de platería y otra con pintura, libros
y ornamentos.
DISEÑO
CORORATIVO
MISIÓN:
Cultivar el
sentimiento religioso en la comunidad a partir de la investigación,
conservación, difusión y exhibición del patrimonio
artístico religioso de Pamplona y su provincia y así
promover la educación y deleite de sus visitantes aprovechando
su carácter de único en Norte de Santander.
VISION:
Al finalizar
esta década El Museo de Arte Religioso de Pamplona será
un fuerte impulsor de la cultura religiosa en Nuestra Ciudad y
sus alrededores y tendrá implementado recursos tecnológicos
y didácticos donde se almacene la información de
las obras.
OBJETIVOS:
• Catalogar
todo el patrimonio artístico religioso de La Arquidiócesis
de Pamplona y reunir todos los objetos que, por su valor artístico
o histórico o por u antigüedad, sean considerados
dignos de ser exhibidos siempre que no se necesiten para el culto
religioso ordinario.
• Exhibir de manera permanente en la sede del Museo las obras
de arte religioso de propiedad de la Arquidiócesis, de
las Parroquias, de otras entidades eclesiásticas y civiles,
o de particulares, que por su valor artístico merezcan
ser expuestas.
• Adelantar obras de conservación y restauración
y defensa del patrimonio artístico-religioso mueble o inmueble
de la Iglesia Arquidiocesana y el de otras entidades o personas
que quieran aprovechar estos servicios del Museo.
• Organizar exposiciones transitorias de arte religioso y
llevar a cabo otras actividades culturales que contribuyan a cultivar
el sentido del arte religioso.
• Favorecer y promover la creación artístico-religiosa.
• Dar al patrimonio artístico e histórico de
la Iglesia y de las demás entidades mencionadas, una función
de utilidad cultural y social para toda la comunidad.
VALORES:
• Respeto
y aprecio hacia la obra de arte, considerándola no como
un simple obra de Arte, sino como una tradición y gran
aporte para la cultura y la evangelización.
• Respeto y amabilidad con nuestros visitantes.
• Creatividad para que una exposición tenga el sentido
de que se pueda apreciar el objeto no como un elemento más,
sino encontrar en ella el verdadero sentido de la obra.
• Eficacia en el servicio, brindándolo con agrado
y profesionalismo de manera que se pueda respetar principios o
creencias religiosas.
• Disponibilidad para que todos aquellos que quiera conocer
y apreciar las hermosas obras de arte de nuestro Museo, lo puedan
hacer con agrado y satisfacción.
PRINCIPIOS
•
Igualdad en el trato con propios y visitantes.
• Amor y cuidado por el Arte Religioso.
• Enseñar con dedicación el Arte Religioso.
• Honestidad con todo el personal interno y externo de la
Institución.
• Paz, para que el ambiente que se respire en las instalaciones
del Museo contagie a los visitantes de alegría y reflexión.
1. Pinturas
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SANTÍSIMA
TRINIDAD
ÉPOCA:
Finales XVIII.
AUTOR: Atribuido
a Alonso Hernández de Heredia
TÉCNICA: Óleo
sobre Lienzo
MEDIDAS: 75 x 60
cms.
DESCRIPICIÓN:
Dos figuras masculinas vestidas de blanco, sentadas entre
las nubes, los rostros son jóvenes, los pies posan
sobre cabezas de querubines. Son semejantes salvo a los
estigmas que muestra la figura de la izquierda. El Espíritu
Santo está representado por una paloma, se encuentra
flotando entre ambos. El fondo es ocre en la parte superior
y azul en la inferior.
El marco de la obra es tallado, dorado y policromado. |
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VIRGEN
DE CHIQUINQUIRÁ
ÉPOCA: Finales
del Siglo XIX.
AUTOR: Firmado por
Ricardo Acevedo Bernal.
TÉCNICA: Óleo sobre Lienzo
DIMENSIONES: 1,96
x 2,6 m.
.
DESCRIPCIÓN:
La
figura central representa a la Virgen María con el
niño Jesús en sus brazos. Ella aparece de
pie sobre la luna y su mano izquierda porta un rosario;
sobre su cabeza la corona y la aureola. El Niño Jesús
porta una corona sobre su cabeza y en su mano derecha un
ave.
Además aparece acompañada por dos personajes:
San Andrés y San Antonio; el primero en su mano izquierda
sostiene una cruz en forma de aspas como símbolo
de su martirio y en su mano derecha tiene un libro abierto.
Mientras que el segundo en su mano derecha sostiene una
palma que no es propia de su simbología y en su mano
derecha un libro cerrado con la figura del Niño Jesús
sobre éste.
El
marco está tallado en madera, posiblemente con hojilla
de cobre, tiene algunas faltantes en su plano general.
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EL
JUICIO FINAL
ÉPOCA: Colonial
(Finales de Siglo XVIII).
AUTOR: Anónimo.
TÉCNICA: Óleo sobre Lienzo
DIMENSIONES: 2,44
x 1,87 m.
DESCRIPCIÓN:
Hay
tres planos claramente definidos: en el plano superior el
cielo: en el centro Jesús, María y los 12
apóstoles, 6 a cada lado mirando hacia la tierra.
En el plano intermedio: al pie de Jesús un ángel
con las Sagradas Escrituras; un ángel a cada lado
anunciando el juicio final, con una trompeta. En el centro
parada sobre la tierra: la muerte con la hoz; a la izquierda
está el diablo que empuja a los impenitentes hacia
la puerta del infierno; a la derecha un ángel lleva
a los redimidos a la puerta celestial. En el plano inferior
está el infierno donde los condenados sufren suplicios
por haber sido: "iracundo", " borracho",
" deshonesto", "usurero", etc. Colores
vivos y claros |
2. Tallas
en Madera
SAN
ANTONIO
ÉPOCA: Colonial.
AUTOR: Anónimo.
TÉCNICA: Talla
de madera estofada.
DESCRIPCIÓN:
El
Monje de pie, con las dos manos extendidas. Con su brazo
izquierdo sostiene al Niño Jesús que está
de pie sobre un libro cerrado. Hábito estofado en
oro y negro asfalto.
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NIÑO
HUERFANITO
(GEMELO)
ÉPOCA: Colonial
(Siglo XVII).
AUTOR:
Anónimo.
TÉCNICA:
Plomo vaciado y encarnado.
DESCRIPCIÓN
Figura
de Jesús infante, sobre su cabeza tres potencias
lo que representan su nimbo crucífero; está
apoyado sobre una peaña de madera. El Niño
con su mano derecha levantada en posición de bendecir.
Imagen venerada por su tradición y leyenda en nuestra
ciudad.
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ORNAMENTOS

Un apartado
importante para el patrimonio cultural del Museo, lo constituyen
los ornamentos Sagrados, de origen Francés y bordados en
hilos de oro y plata. El hecho de que el Sacerdote se reviste
de hábitos especiales, como no se ven en la vida ordinaria
significa que deja el nivel de a tierra para pasar a un mundo
superior, cuyo reflejo vemos en la misma vestidura.

El vestido
litúrgico más común para los ministerios
es el Alba que se ciñe con el cíngulo a la cintura;
el vestido propio del diácono es la Dalmática ;
la casullas es la vestidura propia del Sacerdote Celebrante en
la Misa ; la estola la lleva el sacerdote alrededor del cuello
y pendiendo ante el pecho, el Diácono la lleva cruzada.
La Capa Pluvial la lleva el Sacerdote en las procesiones.
Los diferentes
colores de los ornamentos, tienen como fin expresar las características
de los misterios de la fe que se celebran a lo largo del año
litúrgico.
PLATERÍA
Parte fundamental
de la colección del Museo, está constituida por
diversos objetos artísticos religiosos, cuya importancia
además de su antigüedad radica en que fueron elaborados
por orfebres pamploneses como Alonso de Lozada y Quiroga Y Raimundo
Hernández de Heredia durante el Siglo XVII.

Hacen parte
de esta muestra vasos sagrados, como el cáliz y la patena
en los que se ofrecen, se consagran y se toma el pan y el vino;
el copón que sirve para la reserva de la Eucaristía.
La custodia que se utiliza para exponer al público el Santísimo
Sacramento, además de lo anterior hay sacras las cuales
tienen forma de cuadro y se colocaban sobre el altar para que
el Sacerdote pudiera leer algunas oraciones de la Misa y el último
Evangelio; atriles fijos y plegables igualmente en plata repujada;
además cestas de ofrenda, bandejas, pectorales, vinajeras,
incensarios, navetas, mecheros, relicarios y las ánforas
que son cántaros de cuello largo utilizadas para la bendición
de los santos óleos; existen 3 ánforas para albergar
las tres clases de óleo así: óleo de los
enfermos, óleos de los catecúmenos y el Santo Crisma.

También
hace parte de la colección, el báculo del primer
Obispo de Pamplona Monseñor José Jorge Torres Stans
(1835). El báculo es el símbolo más antiguo
de la autoridad y en él el Obispo proclama al Padre, al
juez y al pastor espiritual.
ESCUELAS
Y TALLERES DE ARTE RELIGIOSO
TALLER
DE LA FAMILIA FIGUEROA
El taller
que más definitivamente decidió las características
generales del grupo santafereño de pintura y en el que
se formaron la mayoría y los más completos pintores
del criollismo colonial, fue el de la familia Figueroa.
Este taller
familiar estaba constituido por el Padre Baltasar de Figueroa
"El Viejo", por su hijo Gaspar de Figueroa, por sus nietos Baltasar
y Nicolás de Vargas Figueroa, y otros pintores que con
suerte diversa llenaron más de un siglo de madurez pictórica
entre los que figura el más famoso pintor neogranadino
Gregorio Vásquez de Arce y Ceballos.
Las características
de la pintura que se produjo en este taller las encontramos en
el Renacentismo y en el Barroco mezclados. De la pintura española
del Renacimiento toma su realismo de buena ley y verdaderamente
cristiano, sus formas decorativas y graves, su tinte religioso
su expresión viva y armoniosa; del Barroco en estas obras
se puede observar como el pintor colocaba de manera peculiar las
figuras y de componerlas y distribuirlas con una inspiración
religiosa de carácter bíblico.
En general
la pintura que se produjo en este taller denota la influencia
de pintores como Caravaggio, Murillo, Valdés Leal y Zurbarán;
de ellos se aprecia con éxito el uso del fuerte claroscuro
tenebrista con la intención de imprimir volumen y dramatismo
a la obra.
Con el
objetivo de ilustrar lo anteriormente escrito, tomamos como ejemplo
la pintura de Baltasar de Figueroa denominada el Señor
de la Columna.
EL
SEÑOR DE LA COLUMNA

Este óleo
sobre lienzo donde se representa al Señor de la Columna
corresponde a un tema pictórico devocional que induce al
sentimiento y a la piedad de los fieles, es propio de la pintura
desarrollada durante los siglos XVI y XVII.
La figura
de Cristo de cuerpo entero aparece de pie, con las manos amarradas
a una columna y semidesnudo cubierto por un paño blanco
recostándose sobre un fondo oscuro, donde el pintor Baltasar
de Figueroa, imita la técnica de la pintura de Caravaggio,
pintando a Cristo de una manera natural; transparentado en las
cosas naturales, Cristo hombre, las realidades invisibles; esta
pintura donde se representa al Señor de la Columna , es
una escena real, sensible, que permite al hombre ver con los "ojos
de la imaginación" las realidades divinas.
El cuerpo
de Cristo está iluminado de forma artificial de manera
que irradia luz en contraste con el fondo oscuro del lugar donde
se encuentra; así esta imagen invita a los fieles a meditar
sobre la pasión de Cristo.
En cuanto
a la técnica de la pintura, el pintor colombiano lo que
hace simplemente es imitar, en este caso logra aunque de una manera
no muy eficiente, desarrollar las características del juego
de la luz y de las sombras de la pintura Caravaggesca, pero no
alcanza a desarrollar el sistema de iluminación artificial
característico de la pintura de Caravaggio.
Las obras
que se citan a continuación hacen parte de la producción
pictórica del taller de la familia Figueroa:
- San Agustín.
- San Francisco Javier.
- El Buen Pastor.
- Misa de San Gregorio.
- La Caída.
ALONSO
HERNÁNDEZ DE HEREDIA
Pintor
activo durante la segunda mitad del siglo XVIII.
Su obra
pictórica presenta características del estilo Manierista,
el cual floreció en el Renacimiento y el Barroco,
Alonso
Hernández de Heredia, fue un pintor muy aceptable en el
ámbito neogranadino, trabaja como casi todos los Santafereños
insistiendo en la técnica del "esfumado" (que consiste
en rebajar los tonos de una pintura, logrando de esta manera cierto
aspecto de vaguedad y lejanía), con el que dulcifica y
ablanda un dibujo correcto y así mismo blando.
En su pintura
se pone de relieve la manera dulce, donde parece darse la mano
las influencias de los romanistas y de los sevillanos, sobre el
grupo criollo de Santafé cultivador de cierta fina gracia
amanerada y de un formalismo muy grato.
Una obra
suya de las pocas conocidas es la siguiente:
SAN
JUAN EVANGELISTA:

Apóstol
predilecto de Jesús, en cuyo pecho reclinó la cabeza
en la última cena y que le acompañó en el
calvario.
Escribió
el cuarto evangelio y el Apocalipsis, Murió muy anciano
en Efeso hacia el año 100.
En la pintura
aparece con uno de sus atributos personales que es la copa con
la serpiente halada, símbolo del veneno que hubo de tragarse
para demostrar la verdad de la predicación.
Otras obras:
- San Juan Bautista.
- San Roque.
- Desposorios de Santa
Catalina.
- San Cayetano.
- Santísima Trinidad.
GREGORIO
VASQUEZ DE ARCE Y CEBALLOS
El máximo
exponente de la pintura neogranadina, quien nació en Bogotá
el 9 de Mayo de 1658 y murió allí en 1711.
Su primera
formación la recibió en el Taller de los Figueroa,
donde aprendió la manera de macerar las tierras de los
colores, preparar los aceites y disponer las mantas aborígenes
sobre los cuales su genial inspiración realizaría
su fecunda obra creadora.
Con el
tiempo se da a conocer y empieza a recibir el encargo de obras
religiosas. En su labor fue ayudado por su hermano Juan Bautista
y por su hija Feliciano.
El procedimiento
usado en los cuadros fue casi siempre el tonal: realizando paulatinamente
el colorido a base de disponer una sobre otras suaves capas de
color que parten de una tonalidad básica.
Sus rostros
son inconfundibles, siempre juveniles, obedientes a la forma ovalada
con barbilla puntiaguda nariz menuda y recta, la boca muy pequeña,
los ojos mostrando una mirada baja, son separados y de párpados
prominentes. El cabello o el manto perfilan bien la frente proporcionada
contribuyendo al óvalo de la cara, las cejas sin preciso
arco y esbozado apenas y un delicado colorido. Como se ve, típico
manierismo. Cuando se pinta la natural se muestra más vigoroso.
A pesar
de su heterogeneidad y de un amaneramiento que no puede ocultarse,
Gregorio Vásquez aparece como punto culminante de la pintura
neogranadina que con él y por él logró situarse
entre las dos más importante de la América Española.
En sus
obras se observa el influjo de pintores como Murillo, Zurbarán,
Guido, Reni, Rafael y Sassoferrato; llegando en algunos casos
a hacer copias de las pinturas de éstos pero con algunas
modificaciones.
OBRAS
:
LA
ANUNCIATA :

Esta es
una representación de una Virgen Orante. Como su nombre
lo indica, la Virgen se encuentra orando en el momento de la anunciación.
Esta iconografía
mariana es producto de los pintores, que inspirados bajo los textos
bíblicos hacen este tipo de representación de la
Virgen. (LC 1, 26-38).
Otras
obras:
- San Agustín.
- San Miguel Arcángel.
- Santa Rita de Casia.
- Jesús Nazareno.
- Tentaciones de San
Pablo.
- Virgen del Rosario.
ESCUELA
QUITEÑA
Quito,
importante foco artístico que había pasado a formar
parte Virreinato de la Nueva Granada , causó una más
fuerte influencia de la gracia rococó en la pintura y en
la decoración arquitectónica.
Donde
el estilo rococó impresiona más en la decoración
de interiores. En esto la fisión de la arquitectura, la
escultura y la pintura presenta una superabundancia de alegres
colores al pastel, con formas curvilíneas, labor de estuco,
dorados, dorados y un decisivo gusto por lo asimétrico.
Respecto
de los pintores Quiteños, es apenas lógico que en
virtud de su vecindad y por haber constituido Quito un foco de
influencia -más en escultura que en pintura- se hubiesen
importado obras suyas, especialmente al sur de Colombia. Forman
parte de la colección del museo las siguientes obras de
la Escuela Quiteña , donde se destaca Manuel Samaniego
pintor minucioso, dulzón más que gracioso y de colorido
crudo.
SAN
JOSÉ:

Este
óleo es una representación típica del renacimiento,
donde San José esposo de María, lleva al Niño
Jesús en sus brazos, su fiesta se celebra el 19 de Marzo.
OTRAS
OBRAS:
- Virgen de las Mercedes.
- La Piedad.
- Santa Rosa de Lima.
- Santa Teresa de Jesús.
- Virgen de la Silla.
PINTURAS
ANÓNIMAS
- Santa Catalina de
Alejandría.
- Santa Ana, la Virgen
y el Niño.
- Ascensión.
- San Miguel Arcángel.
JAIME
O SANTIAGO EL MAYOR.

Apóstol testigo de la transfiguración
de Cristo y de la oración en el huerto. Una tradición
el siglo XVII le hace evangelizador de España. Murió
decapitado en Jerusalén pero sus restos reposan en Santiago
de Compostela, hoy día sitio de grandes peregrinaciones.
A partir
del Siglo XIII se le representa vestido como peregrino con clámide
militar. Sus atributos hacen referencia a su triple personalidad
de apóstol, militar y peregrino: la espada, los moros vencidos
y la cruz roja que ostenta en el pecho llamada de Santiago.
PIEZA
DEL MES

TITULO:
"VIRGEN DEL ROSARIO"
AUTOR:
Gregorio Vásquez de Arce y Ceballos. (Firmado
y fechado).
ÉPOCA:
Colonial (Siglo XVII).
TÉCNICA:
Óleo sobre lienzo.
DIMENSIONES:
89 x 65 cms.
La advocación
a La Virgen del Rosario se debe a la Comunidad Dominicana , específicamente
a Santo Domingo de Guzmán, quien instituyó la devoción
del Rosario, ya que la Santísima Virgen apareciéndose
a este Santo le señaló que en el rezo de esta oración
encontraría una eficaz arma para derrotar la herejía
albigense.
El instrumento
que sirve para rezar esta oración, es decir, la camándula,
tiene un significado de una corona de rosas ofrecida a la Virgen.
La celebración
de la fiesta a la Virgen del Rosario se realiza el 7 de Octubre
y fue instituida por san Pío V.
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