Septiembre, Mes de la Biblia
“Porque quien quiera salvar
su vida la perderá, pero quien pierda su vida por mi, la encontrará”.
Mt.16,25
“Abre tu corazón: Ama la
Palabra de Dios”
Las Sagradas Escrituras
nos permiten contemplar que la vida es un don de Dios y un compromiso
del ser humano por promoverla y defenderla. La Ley, los Profetas
y los libros Sapienciales son la voz de Dios que ofrece el amor
por su pueblo a lo largo de su historia y que reclama el cuidado
y promoción de la vida. En el N.T. es Jesús, el Señor Resucitado
quien nos da la prueba del inmenso amor que nos tiene al entregar
su vida para que nosotros tuviéramos vida en El y nos ha asegurado
el don del Espíritu de tal manera, que tengamos la vida en abundancia.
Los cristianos somos por naturaleza testigos de la vida y de la
Resurrección. Debemos desde nuestra fe en Cristo Resucitado dar
testimonio de una existencia con sentido promoviendo los valores
humanos, defendiendo sin ninguna clase de temor el valor de la
vida y educando para una existencia con dimensión trascendente.
Estamos ante todo urgidos por trabajar incansablemente para que
el don sagrado de la vida sea, siempre y en todas las circunstancias
y lugares, respetado y cuidado por todos. Desde el evangelio todos
nos tenemos que comprometer con la tarea de formar la conciencia
de las personas en relación con el respeto por la vida.
En el contexto del Plan Global de Nueva Evangelización que profundiza
en el tema de: “Amar la Palabra de Dios”. Septiembre es un mes
dedicado a la lectura, estudio, meditación y oración con la Palabra
de Dios. Pretendemos que este tiempo sea una oportunidad para
que muchos cristianos se abran a la escucha de la Palabra y respondan
con un sincero y vivo testimonio de fe en sus comunidades.
José Donelio Páez
Pabón, Pbro.
Profesor Sagrada Escritura
Seminario Mayor Santo Tomás de Aquino
MES BÍBLICO
La intención es que durante
este mes, en todas las comunidades cristianas, se desarrollen
algunas actividades que nos permitan acercarnos mejor y con más
provecho a la Palabra de Dios.
Propuestas para escuchar
la Palabra
- La lectura diaria de los
textos bíblicos litúrgicos es una excelente ayuda para profundizar
en la Palabra de Dios. De esta manera nos unimos a toda la Iglesia
que ora al Padre meditando los mismos textos. También nos acostumbramos
a una lectura continuada de la Biblia, donde los textos están
relacionados y lo que leemos hoy se continua con lo de mañana.
La lectura diaria de los textos (para lo cual Liturgia Cotidiana
es una excelente herramienta) constituye una "puerta segura"
para escuchar a Dios que nos habla en la Biblia.
- ¿Has leído alguna vez
un evangelio entero "de corrido"? Es muy interesante
descubrir la trama de la vida de Jesús escrita por cada evangelista.
Muchos detalles y relaciones entre los textos que cada evangelista
utiliza quedan al descubierto cuando uno hace una lectura continuada.
Este mes es propicio para ofrecerle a Dios este esfuerzo. Te recomendamos
la lectura del evangelio de Marcos. No es muy largo, en unas horas
se puede leer. Al ser el primero de los sinópticos, los otros
(Mateo y Lucas) lo siguen en el esquema general. Por lo tanto
es una muy buena "puerta de entrada" al mensaje de Jesús.
- Otra posibilidad para
poner en práctica este mes (y tal vez iniciar un hábito necesario
y constructivo) es la oración con los salmos. Los mismos recogen
la oración del pueblo de dios a lo largo de casi mil años de caminata
del pueblo de Israel. Nos acercan la voz del pueblo que ora con
fe, y la palabra de Dios, que nos señala esta manera de orar para
acercarnos y escuchar sus enseñanzas. En los salmos podemos encontrar
una inmensa fuente de inspiración para la oración. Hay salmos
que nos hablan de la alegría, de las dificultades y conflictos,
de la esperanza, del abatimiento, del dolor, de la liberación
y la justicia, de la creación, de la misma Palabra de Dios (salmo
118, el más largo de todos). Aprender a rezar con los Salmos es
una "puerta siempre abierta" para el encuentro con el
Dios de la Vida.
- La lectura orante de la
Palabra, realizada en comunidad, nos pone en sintonía con la voluntad
de Dios. Es un ejercicio clave para el crecimiento en la fe. La
fuerza de la comunidad nos alienta para encontrar en los textos
la fuerza del Espíritu. Todos aprendemos juntos y nos enriquecemos
con el aporte de cada uno. Existen muchos métodos de lectura orante.
Simplificando al máximo podemos decir que los siguientes cuatro
pasos son los más comunes:
Lectura
Meditación
Oración
Compromiso
La lectura orante siempre
desemboca en un desafío para vivir. La Palabra de Dios nos desafía
a seguir los pasos de Jesús y cambiar nuestra vida.
La lectura orante, practicada
en comunidad, es una "puerta-espejo" que nos interpela
y nos ayuda a discernir cómo vivir y practicar su Palabra en nuestros
días.
¿Por qué celebramos en Septiembre
el Mes de la Biblia?
Porque en un día 26 de Septiembre
de 1569, se termina de imprimir totalmente la Biblia en español
llamada “Biblia del Oso”. Fue traducida por Casiodoro de Reina.
En esa oportunidad salieron 260 ejemplares en Basilea, Suiza.
De ese acontecimiento hace ya 434 años. La tapa esta Biblia tiene
un oso comiendo miel desde un panal, por esa razón se le llama
“Biblia del oso”.
|