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Catequesis para todos Agosto

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CATEQUESIS PARA TODOS 

“LAS ACTITUDES DE NUESTRO SEÑOR JESUCRISTO”

 Octava actitud: LA HUMILDAD

Mes de agosto

 

agosto 1agosto 2

COMENTARIO

Aquí estamos Señor, para darte este tiempo de nuestra vida, que es muy poco, comparado con el tiempo que tenemos para trabajar, para distraernos y para vivir. Es muy poco, pero queremos que sea tuyo y una oportunidad para formarnos. Danos paz y tranquilidad; aléjanos de todas las preocupaciones, libéranos de todos los problemas y dolores que llevamos interiormente; ayúdanos Señor a no apegarnos a las cosas del mundo que tanto amamos, concédenos encontrar la “perla escondida” que es aprender a vivir en la humildad. Amén.

 

  1. LA  HUMILDAD COMO ACTITUD DE NUESTRO SEÑOR JESUCRISTO

 

DIALOGUEMOS

¿En qué momentos de la vida de Nuestro Señor Jesucristo se manifiesta su humildad?

¿De qué manera se ve en los siguientes acontecimientos la humildad del Señor?

*En el misterio de la encarnación.

*En el nacimiento de Jesús niño.

*En la familia de Nazaret.

*En bautismo del Señor en el Jordán.

*En el estilo de vida de Jesucristo.  

*Cuando compartía con los pobres, con los

sencillos y con los pecadores.

*En la entrada triunfal a Jerusalén.

*En la última cena y lavatorio de los pies.

*En el camino del Calvario y en la cruz.

 

REFLEXIONEMOS

La humildad de Dios la podemos contemplar en el misterio del Verbo Encarnado: Dios siendo Dios, se hace hombre como nosotros. Cuando nació en Belén tuvo como signo, que siendo el rey del mundo escogió un lugar pobre y discreto para mostrarse a la humanidad. María, la humilde esclava del Señor y San José, el hombre justo y silencioso, lo educaron humildemente en Nazaret y por el trabajo de su familia llevó el nombre: hijo del carpintero.

Cuando el Señor (autor del bautismo) fue bautizado en el Jordán, asumió lo que un hombre (Juan Bautista) estaba ofreciendo a la comunidad. Este gesto lo unía a su pueblo y al gran profeta que lo estaba bautizando.

Durante su vida pública, como lo podemos constatar en los santos evangelios, el Señor, aunque venía a salvar a todos, tuvo predilección por los sencillos, por los pobres, por los enfermos y por los pecadores. Jesucristo se asoció a la realidad de los que sufrían, para poderlos salvar.

Cuando se acercaba su pascua, entró a Jerusalén y fue aclamado rey pero se presentó humilde montado en un burrito y como mensajero de paz. En la última cena lavó los pies a sus apóstoles y les pidió hacer lo mismo los unos con los otros (Juan 13, 13-15). Ese mismo día, después de cantar los salmos fue a orar al huerto de los olivos y desde el arresto, pasando por la flagelación, la coronación, el camino de la cruz y la crucifixión se anonadó, se humilló, se hizo pequeño, fue contado entre los malhechores, fue ultrajado y desechado; pero por su humildad, Dios lo exaltó y le concedió el nombre sobre todo nombre.

Jaculatoria: “Jesús manso y humilde de Corazón. Haced mi corazón semejante al tuyo”. 

CONCLUYAMOS: San Pablo en la carta a los Filipenses nos ha regalado una de las páginas más hermosas sobre la humildad de Nuestro Señor Jesucristo. Vamos a escucharla para que sea, la misma palabra de Dios la que ilumine nuestra reflexión.

 ILUMINACIÓN BÍBLICA

Filipenses 2, 5-11

“Cristo, a pesar de su condición divina, no hizo alarde de su categoría de Dios; al contrario, se despojó de su rango y tomó la condición de esclavo, pasando por uno de tantos. Y así, actuando como un hombre cualquiera, se rebajó hasta someterse incluso a la muerte, y una muerte de cruz. Por eso Dios lo levantó sobre todo y le concedió el «Nombre-sobre-todo-nombre»; de modo que al nombre de Jesús toda rodilla se doble en el cielo, en la tierra, en el abismo, y toda lengua proclame: Jesucristo es Señor, para gloria de Dios Padre”. Palabra de Dios. Te alabamos Señor.

    1. ENSEÑANZAS DE JESÚS SOBRE LA HUMILDAD

 

Se pueden presentar en una cartelera, en papeles pequeños para los asistentes

“Carguen con mi yugo y aprendan de mí, que soy paciente y humilde de corazón, y sus almas encontrarán descanso. Pues mi yugo es suave y mi carga liviana”. (Mateo 11, 29-30).

Entonces se sentó, llamó a los Doce y les dijo: «Si alguno quiere ser el primero, que se haga el último y el servidor de todos. (Marcos 9, 35).

El que recibe a este niño en mi nombre, me recibe a mí; y el que me recibe a mí, recibe al que me envió. El más pequeño entre todos ustedes, ése es realmente grande.» (Lucas 9, 48).

Cuando alguien te invite a un banquete de bodas, no escojas el mejor lugar. Puede ocurrir que haya sido invitado otro más importante que tú, y el que los invitó a los dos venga y te diga: Deja tu lugar a esta persona. Y con gran vergüenza tendrás que ir a ocupar el último lugar. (Lucas 14, 8-9).

El que se hace grande será humillado y el que se humilla será enaltecido. (Lucas 18, 14).

Y en el cántico de la Virgen María encontramos esta hermosa frase: “El Señor derriba del trono a los poderosos y enaltece a los humildes”. (Lucas 1, 51-52).

  1. EL SEÑOR NOS INVITA A SER HUMILDES

Jesús, Hijo de Dios, pone la humildad en el primer lugar de las virtudes. Como él, también nosotros, si queremos ser verdaderos discípulos y seguidores suyos, tenemos que ser personas humildes, capaces de servir a los demás, en todo lo que nos sea posible. La humildad ha de ser activa y efectiva; de pensamiento, de palabra y de obra; una humildad que se hace entrega generosa al servicio de los demás. “Ustedes me llaman el “Maestro” y el “Señor”, y dicen bien porque lo soy. Pues si yo, el Señor y el Maestro, les he lavado los pies, ustedes también deben lavarse los pies unos a otros. Porque les he dado ejemplo, para que también ustedes hagan como yo he hecho con ustedes” (Juan 13, 15).

Algunos consejos para ser humilde: *Reconocer las limitaciones y pecados *Ser agradecidos con lo que se tiene *Recordar las raíces *No temer a equivocarse *No compararse con nadie *No esperar aplausos *Valorar las cualidades de los demás *Saber dar la razón a los demás *Vivir con sencillez *Pedir disculpas *Saber escuchar *Dejarse aconsejar *Aprender de los niños *Manejar con prudencia la autoridad *No dejarse tentar por el poder *Mejor servir a ser servido.   

DIOS TE SALVE REINA Y MADRE…
 
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